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ABOUT KAROL GALINDO


 

Cuéntanos, ¿por qué y cómo conectaste con el Hip Hop? ¿En qué momento te diste cuenta de que querías enfocar tu energía en esto?

Cuando mis padres se separaron, tenia yo 6 años, mi vida se desmorono. No teníamos dinero, teníamos que estar en casa de mi abuela continuamente…. mi abuela, como no tenia mucho don con los niños, nos ponía canales musicales, ya que tenia parabólica. Una vez nos trajo la película de breaking: este fue el acierto. Mi hermano y yo la vimos hasta rayarla y, sobre todo, mi hermano copiaba todos los movimientos. Yo era mas lenta porque era muy tímida. Mi hermano y yo empezamos a bailar con mi tío paterno a escondidas; a él le gustaba la música disco. Bueno, eran los años 80 y mi tío era gay.

A pesar de mi timidez tenía un estímulo constante de creatividad y expresión en mi entorno. Mi madre era diseñadora de moda y empezó a hacer desfiles muy atrevidos para Pamplona, influenciada por sus viajes a Londres: hombres travestidos, chicos con faldas bailando con abanicos a lo Locomía, ropa punk con calaveras… Yo estudiaba en una ikastola de educación libre, que hasta el año antes de salir no se legaliza. Me crié en un entorno rebelde, donde no había medios económicos, y la creatividad y la música nos permitía crear un mundo paralelo. Pero yo quería cumplir todas las normas, ser la niña buena. 

Fue en mi adolescencia donde empecé a descubrir a las personas, las decepciones, la manipulación, muchas drogas en mi entorno… Mi tío paterno murió de SIDA, además de unos cuantos amigos que hicieron de padres después de la separación de los míos. Es ahí donde empiezo a revelarme, pero consigo terminar el bachiller y seguir estudiando.

De repente llegué a un punto de inflexión en el que ya no podía más y entonces aparece el Hip Hop. Una amiga de mi madre me propone venirme a Girona y vivir en su casa; intercambiamos casa y comida por trabajar de niñera con sus hijos. Ella me dice que tengo que bailar y ella se ofrece a ayudarme. Me ayuda con todo: me busca trabajo y un curso en la escuela ORTHOS de profesor de “Funky”, que es ahí donde conocí a Fidel Buika. Y entonces es donde yo empiezo mi búsqueda. Tenía mucho conocimiento sin clasificar, por ejemplo, conocía muchísima música, pero no sabía sus nombres. En las clases de Fidel escuchaba musica de Naugthy By Nature y Eric B and Rakim. 

Luego las modas cambian y es cuando yo continuo la búsqueda por otro lado. Quería bailar la música que me gustaba y esa era el Hip Hop, el funk, el R&B, el dancehall, la música disco… Nunca me gustó lo comercial. Así que mi camino real empieza en el 1997, aunque todo lo de antes fue el motivo para que yo lo sintiera de esta manera y no de otra.

Al volver a Pamplona en ese año entro en contacto directamente con la comunidad de Hip Hop allí en el Norte: con Mc’s, con Dj’s, con artistas de grafiti y con b-boys de Pamplona y otros lugares del País Vasco.

 

Sabemos que eres de Pamplona, ¿cómo fue venir a una ciudad tan grande como Barcelona?

Venir de Pamplona a aquí fue una gran crisis en mi vida, lo llevaba muy mal, no sólo porque la ciudad es grande, si no porque me había hecho muchas expectativas sobre el Hip Hop en Barcelona que nunca encontré. Aquí era todo muy comercial, excepto los b-boys, pero no eran muy abiertos.

Iba a los conciertos de rap sola, y no encontraba nada de lo que quería aprender. Las relaciones humanas son muy diferentes también en esa ciudad. En Pamplona mucha gente venía siempre a mi casa y yo iba a casa de la gente, y aquí eso no sucedía, todo era mucho más distante.

 

¿Cuáles fueron los motivos que te conectaron a estilos como el house dance, el dancehall, el waacking…?

Con el house conecto ya antes de venir a bailar a Cataluña, con la música. Se convierte en mi terapia irme de after, pero era un poco raro porque yo había dejado hasta de beber alcohol y mi droga era el baile. Cuando me entero que eso se puede bailar, que hay pasos, foundation… quería conocerlo y aprender. Es a través de Max One que empiezo a descubrir un poco el estilo.

El dancehall me aparece casi en la misma época. Yo escuchaba Rub a Dub, Raggamufin… e intentaba bailarlo. Después tuve un novio durante muchos años – Myrtho Coleta –, que era Dj de reggae y dancehall. Él había viajado a Jamaica y conocía muy bien la cultura jamaicana, y también bailaba. Es a través de él que aprendo sobre todo el groove, el estilo y la cultura que hay detrás. Pero, es más adelante que a través de Lara Laquiz, conocida antes como Queensta, empiezo a conocer los nombres de los pasos y a los bailarines de Jamaica de ese momento (2006).

Cuando decido bailar, en el 1997, lo bailo todo: todo lo que puedo. Mi referencia del Hip Hop era la película Breaking, pero yo en el suelo era muy torpe. Empecé a bailar jazz mucho antes, en el 1994 o así, y yo me inventaba mi propio estilo con todo lo que recibía. Me gustaba investigar en el cuerpo, como poder moverlo de diferentes formas y expresarme libre. 

Con el waacking me pasa algo muy extraño, porque cuando lo probé tenia la sensación de que ya lo había hecho de siempre a nivel técnico. Lo que me costó con el waacking fue la expresión, y por eso creo que me centré en otras cosas.

El popping para mí siempre ha formado parte del Hip Hop, y lo entendí mejor cuando viajé a Nueva York, – y hoy en día cuando organizo los workshops con pioneros, después de largas charlas. Siempre usé el popping como técnica del Hip Hop, pero no sentí que fuera mi canal de expresión.

 

 

Sabemos que estudias Antropología. ¿Has encontrado alguna conexión interesante entre tus inquietudes en ese campo y la danza? ¿Cuál es tu misión de vida?

La antropología me ha abierto un camino en la vida fascinante. Me ha ayudado a entender mucho mejor las danzas urbanas y sus contextos, las necesidades humanas para ello, la necesidad que existe en todas las culturas precapitalistas del ritual y de la danza social – que se vuelve a ver en las danzas urbanas. Es como si dentro de nuestra naturaleza humana existiera esta necesidad, y comprendo que esto se repite una y otra vez en todas las culturas de diferentes formas.

Por lo que también me ayuda a estructurar y generar un estudio más profundo sobre mi pedagogía: la repienso y la transformo, teniendo cuenta la cultura de origen de la danza, la cultura donde se aplica, la necesidad humana de socialización, de expresión, de comunicación y de ritual.

Yo creo que mi misión de vida es el AMOR, amor es libertad. Pero la libertad no solo se alcanza creando costumbre o normas que respeten los derechos de las personas, la libertad empieza en uno mismo. Creo que mi misión de vida es acompañar a las personas para ayudarles a que sean libres. Empiezo conmigo misma y despues ayudo a otros en mis clases para acabar organizando eventos, espectáculos… donde se genera una red social, y entonces potenciamos las costumbres y los códigos de relación y de conducta que espero que algún día se conviertan en nuestras normas sociales.

 

¿Qué te pareció la escena Hip Hop de Barcelona en los inicios? ¿Cómo la ves ahora? ¿Qué consejo le darías a la nueva generación de bailarines?

Yo no estuve en la escena Hip Hop en los inicios; cuando yo vine ya estaba comercializado. Yo conocí la escena Hip Hop por vídeos gracias a Sergi, conocido como Metro el de Geronación. Fue de alguna manera mi mentor sobre el conocimiento de la historia, tanto de España como de Nueva York. En pocos días, me introdujo en el mundo con nombres, documentales, etc. Y de ahí seguí investigando. Y hasta no encontrarme con Isabel Giménez no he conocido más de la escena. 

Para mí siempre fue una pena que la gente fuera tan cerrada a relacionarse. Por ejemplo, esto sigue pasando, hay un evento donde hay rap y baile. y cuando termina la battle todo el mundo se va. La riqueza de cualquier escena esta en la interdisciplinariedad, no hace falta que una persona sepa hacerlo todo, pero sí que deberíamos relacionarnos con gente que hace de todo: esto enriquece nuestro baile y abre nuestras mentes. Pero ocurre lo mismo con los Mc’s y productores, pues hay pocos que quieran hacer música para bailar. Esto hace que nuestra escena sea débil porque no es propia, como si no tuviéramos nada que contar. Solo copiamos el movimiento y eso hace que esté vacío. Las battles están potenciando esto. 

Muchos bailarines aquí tienen referentes franceses, que está muy bien, hay que influenciarse de lo que a cada uno le guste, pero detrás de su movimiento seguro que está la clave de porque te gusta: la música que escucha, cuáles han sido sus vivencias… En Francia hace años se puso una ley que beneficiaba e impulsaba a poner música nacional. El 80% de la música en la radio era francesa y lo que a la gente joven le gustaba era el Hip Hop, el reggae, el funk… De ahí que tengan su propia música y su propio colectivo, ellos no copiaron, se inspiraron de Estados Unidos y después crearon lo suyo, porque había una necesidad social y ganas de distinguirse, pero se hizo en colectivo. 

Resumiendo, mi consejo es: descúbrete, socializa, mézclate, reinvéntate, y cuando encuentres lo que quieras aportar ofrécelo. Todo esto es un proceso largo, así que no tengas prisa, disfruta del camino.

 

Háblanos sobre tus próximos proyectos. 

Mis próximos proyectos: me gustaría seguir impulsando algunos proyectos que tengo parados. En primer lugar, House is the bridge, un evento para crear una comunidad consciente y unida y potenciar la escena House de una forma abierta, donde todos los bailarines tengan espacio, como ocurre en Nueva York; da igual que estilo bailes, si te gusta bailar el house te acogen: el club es tu casa. En segundo lugar, Nexes, que es un evento que surge con la idea de crear colectivo Hip Hop, y sobre todo crear este encuentro del que hablé entre Mc’s, Beatmakers y bailarines. Y, por ultimo, Go Rambo, que es un proyecto internacional con bailarines de NYC, que pretende usar lo que ocurría en ahí en la década de los 80, para educar y crear cultura propia en el 2019. Hasta aquí puedo contar de momento sobre este.

Por otro lado, sigo formando gente y complementando mi pedagogía. Se me están abriendo nuevos caminos porque estoy estudiando teatro físico con Samuel Nuñez y formo parte de su proyecto de compañía, además de trabajar con él en la Formacion de SOULFORMATION en Souldance Center Sabadell. Esto me está aportando nuevos conocimientos y experiencias de la parte de la dramaturgia, por lo que me lleva también en otra dirección en cuanto al performance.

La verdad es que estoy muy ilusionada como una carrera que empecé hace 22 años sigue abriéndome tantas puertas.

Gracias por contar conmigo para esto y poder aportar mi experiencia, espero que a otras personas les sirva de inspiración.

 


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